domingo, 6 de febrero de 2011

Sin City


Se estremece con el viento como la ultima hoja de un árbol que se muere
Dejo que oiga mis pasos, se queda rígida un instante.

 -Quieres un cigarrillo?
-Claro, gracias, te aburren tanto como a mi?
-No he venido a divertirme, he venido por ti, llevo días observándote, eres muy deseable, no es tu rostro, ni tu físico, ni tu voz… son tus ojos.
Las cosas que veo en tus ojos.
-Y que ves en mis ojos? (dijo ella mientras me daba la espalda docilmente)
-Una serenidad salvaje, no quieres huir, afrontaras lo que tienes que afrontar pero no quieres hacerlo sola.
-No, no quiero hacerlo yo sola. (nos fundimos en un beso)

El viento se eleva electrizante, ella es dulce y calida, casi etérea, su perfume es una dulce promesa que hace aparecer lagrimas en mis ojos, le digo que no se preocupe, que la salvare de todo cuando la asuste y que la llevare muy lejos. Le digo que… La quiero.
El silenciador hace del disparo un susurro y la abrazo fuerte hasta que se desvanece, ya nunca sabre de que huía, cobrare el cheque por la mañana.

 (Mientras ella, hablando por teléfono se mete en el ascensor conmigo)
Si te metes en el callejón de sin city puedes encontrar cualquier cosa.
-Becky, quieres un cigarrillo?
-….Te quiero mama.

Cualquier cosa.